Un día te llevaré.
- Me parece que Peter trata de crecer demasiado deprisa. Me imagino que cree que a los adultos no les afecta tanto como a los niños cuando pierden a un ser querido… Yo perdí a mi hermano David cuando tenía la edad de Peter. Eso casi acaba con mi madre.
- James, lo siento mucho… Tu pobre madre, no puedo imaginar lo que es perder a un hijo.
- Ya, pasó meses sin levantarse de la cama. No comía. Lo probé todo para hacerla feliz, pero sólo pensaba en David. Por eso, un día me vestí con la ropa de David y me acerqué a ella.
- ¡Le darías un susto de muerte!
- Creo que esa fue la primera vez que se decidió a mirarme. Y ese fue el fin del niño que fue James. Solía pensar que se había ido al País de Nunca Jamás.
- ¿Dónde?
- Nunca Jamás, un lugar maravilloso. Nunca le había hablado a nadie de esto, nunca.
- ¿Cómo es Nunca Jamás?
- Un día te llevaré.
Finding neverland.
Hacerte callar by @HydeXXI
Siempre he seguido el camino que la vida me marca.
Hoy rompí con todo y ahora digo ya basta.
Hasta aquí he llegado se ha acabado esta farsa,
Sólo me queda ir a romperte la cara.
Algunas veces aprendí, que todo vale y eso no es así
Quiero buscar el otro lado,
Amargo, tal vez me quiera divertir.
Yo no pienso quedarme aquí,
Esperando a que me vengas
Con cuentos que nunca entendí.
Voy a despertar del país del “qué dirán”
Volveré sobre mis pasos para hacerte callar.
http://www.hydexxi.com/index.php?option=com_content&view=article&id=53&Itemid=41
Hyde XXI 2010
Ganas de hacerte el amor.
—Bueno, adiós. Ha sido muy gentil conmigo. Ahora voy a tomar un buen baño caliente.
—Ah… me olvidaba decirte que…
—Dilo.
—… Que tengo unas ganas de hacerte el amor que no te puedes ni imaginar. Pero esto no se lo diré a nadie. Sobre todo a tí. Deberían torturarme para obligarme a decirlo.
—¿A decir qué?
—Que quiero hacer el amor contigo. No una vez solo, sino cientos de veces. Pero a tí no te lo diré nunca. Solo si me volviera loco te diría que haría el amor contigo, aquí, delante de tu casa, toda la vida.
La vida es bella
Envidiosa luna.
¿Qué luz es la que asoma por aquella ventana? ¡Es el Oriente! ¡Y Julieta es el sol! Amanece tú, sol, mata a la envidiosa luna. Está enferma, y cómo palidece de dolor, pues que tú, su doncella, en primor la aventajas. ¡No la sirvas ya más, que ella te envidia! Su manto de vestal es verde y enfermizo, lo propio de bufones. ¡Aléjalo de ti! ¡Es ella, sí, mi dama! ¡Es, ay, mi amor! ¡Si al menos ella lo supiera! Habla y no dice nada. Más, ¡qué importa! Lo hacen sus ojos, y he de responder. ¡Mi esperanza qué necia, pues no es a mí a quien habla! Dos estrellas del cielo entre las más hermosas han rogado a sus ojos que en su ausencia brillen en las esferas hasta su regreso. ¡Oh, si allí sus ojos estuvieran! ¡Y si habitaran su rostro las estrellas la luz de sus mejillas podría sonrojarlas como hace el sol con una llama! ¡Sus ojos en el cielo alumbrarían tanto los caminos del aire que hasta los pájaros cantaran ignorando la noche! Mirad cómo sostiene su mano la mejilla. ¡Fuera yo guante de esa mano, para poder acariciar su rostro!
Romeo y Julieta.
1000 puntos.
Empieza el juego, quien no haya llegado ya no juega. Se precisan 1000 puntos. El primer clasificado ganará un carro blindado nuevo. Menuda suerte. Cada día leeremos la clasificación por ese altavoz de allí, al último clasificado le colgaremos un cartel que dirá: Asno. Aquí en la espalda. Nosotros estamos en el equipo de los súper malos que gritan sin cesar, quien tenga miedo pierde puntos. En tres casos se pierden todos los puntos: los pierden, uno, los que empiezan a llorar, dos, los que quieren ver a su mamá, tres, los que tienen hambre y piden la merienda. ¡Nada de eso! Es muy fácil perder puntos, porque hay hambre. Yo mismo ayer perdí 40 puntos porque no pude aguantar y pedí un panecillo de mermelada. De albaricoque. Y el de fresa. Y nada de chucherías porque nosotros nos os vamos a dar, nos las comemos todas nosotros. Yo ayer me comí 20. Me duele la barriga. Pero estaban buenas. Os lo aseguro. Perdonad que me vaya enseguida pero estamos jugando al escondite y sino me tocara parar.
La vida es bella.
Nadie es capaz de no amar…
-¿Y si no amamos nada?
-Imposible. ¿Te imaginas la Tierra sin gravedad? ¿O el espacio sin gravedad? Sería un contínuo autochoque. Incluso quien cree que no ama nada, ama algo. (…) Lo importante no es si amamos o no, sino qué amamos.
Blanca como la nieve roja como la sangre ~ Alessandro D’Avenia




No doy hospitalidad
a 


















